Universidad Centroamericana José Simeón Cañas


El Salvador no es ni puede ser Venezuela

Rodolfo Cardenal, director del Centro Monseñor Romero
07/09/2017
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Arena y sus aliados se muestran preocupados, alarmados incluso, por el curso tomado por la crisis de Venezuela. La prensa afín la sigue diariamente y le dedica amplios espacios. A juzgar por la preocupación externada por sus portavoces y los despliegues de la prensa, pareciera que Arena y sus aliados han descubierto su vocación americana y democrática. El discurso expresa una consternación aparentemente genuina. Pero solo se interesan en Venezuela. Las crisis periódicas de la Bolivia de Evo Morales, perteneciente al mismo círculo de la izquierda revolucionaria venezolana, los traen sin cuidado. Tampoco llama su atención la crisis surgida en Ecuador, a raíz del cambio de Gobierno, también de izquierda. Colombia y su proceso de transición los observan de lejos, aunque debieran seguirlos de cerca, porque contienen elementos relevantes para El Salvador, como la justicia transicional, un medio eficaz para enfrentar las violaciones a los derechos humanos durante la guerra. La vecina Nicaragua de la familia Ortega solo figura en la agenda por ofrecer asilo al primer expresidente Funes, quizás porque las inversiones del capital salvadoreño en ese país son cuantiosas y estas tienen prioridad sobre la democracia. Argentina y Brasil son un descanso en la turbulenta política latinoamericana, pues se encuentran en las manos seguras de Gobiernos neoliberales.

La intensa preocupación por Venezuela no es genuina, sino falsa e hipócrita. El interés en los avatares de la crisis se debe a la relación de su Gobierno con el de El Salvador. Una relación más de orden económico que político-revolucionario. En efecto, los temas relevantes de esa relación son petróleo barato, términos comerciales y financieros favorables, e inversiones. La relación es esgrimida como argumento en contra del Gobierno del FMLN; la tesis implícita es que este pretende crear otra Venezuela en El Salvador. El temor es tan exagerado que parece real. Incluso los precandidatos presidenciales de “La nueva visión” y “Mi gente” se han sumado al coro de los atribulados. Hablan de futuro desde el pasado anticomunista de su partido. No interesa el sufrimiento de la gente en sí mismo, sino la excusa que ofrece para censurar al Gobierno del FMLN, al que identifican sin más con el Gobierno venezolano.

Lamentablemente, para todos los temerosos y atribulados, El Salvador no puede ser otra Venezuela, aun cuando el FMLN se lo propusiera. No puede serlo porque la realidad histórica es muy distinta y porque el país no dispone de los recursos petroleros de la nación suramericana. Tampoco puede serlo porque un liderazgo como el de Chávez nunca se ha dado en El Salvador; porque el Gobierno de Caracas cuenta con una organización de base con la cual el FMLN solo puede soñar; porque la relación del Ejecutivo con el Ejército, al cual ha cooptado y corrompido, aquí tiene otra complejidad; y porque Arena y sus aliados no tienen la organización ni la trayectoria de la oposición venezolana.

No hace mucho, la preocupación angustiada y angustiante de esos sectores era que El Salvador se convirtiera en otra Cuba. Hoy, ese argumento no tiene sentido. Venezuela se antoja más próxima por la relación de los Gobiernos. La mera existencia de empresas independientes del capitalismo nacional resulta intolerable para la empresa privada agremiada salvadoreña, aun cuando las dos son igualmente capitalistas. Ahora bien, si la preocupación es la sanidad de la gestión financiera, incluidos los prestanombres, el movimiento de capitales y ganancias, las empresas fantasmas y los paraísos fiscales, habría que comenzar, por coherencia, con la gran empresa agremiada. Una somera investigación mostraría que tanto las unas como las otras utilizan al Gobierno para cerrar negocios favorables y para evadir controles e impuestos. La razón no es ideológica, sino de competencia capitalista.

Afirmar que el FMLN pretende hacer de El Salvador una Venezuela es un disparate político y eso lo saben bien los más lúcidos de la derecha. Pero ese no es el punto, sino el temor que provoca en la población el fantasma venezolano y que la predispone hacia el FMLN. La suerte de la población y los políticos venezolanos le importa un comino a Arena. Lo que interesa es reforzar el miedo al FMLN con vistas a las elecciones. El argumento venezolano es un flanco más en la fiera lucha de los partidos políticos por el poder. Un partido que recurre al temor para elevar su nivel de aceptación y su potencial para captar votos es un partido sin ideas sobre cómo “rescatar” al país. En realidad, las ideas no interesan. Hablan de rescate, porque su objetivo es arrebatarle el poder al FMLN para profundizar el modelo neoliberal, cuyo principio básico es austeridad para los pobres y crecimiento ilimitado para los ricos.


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Comentarios

Doris Castellanos.
16/09/2017 03:44:17 PM




Cuando se inicie legalmente la propaganda electoral, el nombre de Venezuela lo escucharemos más que los nombres de los candidatos a competir. Y es que mediáticamente la ciudadanía irreflexiva ha sido preparada mentalmente para que vean en ese país un demonio del que hay que luchar para que nuestro país caiga en las "garras" de ese país. Ahora ya no es Cuba ni el comunismo, sino un país amigo del gobireno desde que Chávez se instaló al poder. No basta explicar que así como la ONU y el papa Francisco piden el diálogo y una salida pacífica al conflicto, eso desea el gobierno, algo que ha sido explicado en innumerables ocasiones. Lo triste del uso malicioso de la acusación proviene de que son personajes con una educación mediana o superior los que se valen de mentiras para engañar a la población en beneficio de un partido que pretende retomar el poder para volver a utilizar el país como su finca. Veremos cómo reacciona la población.



Hugo Nicolas
14/09/2017 03:37:42 AM



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ya quisieramo tener la riqueza de los venacos, pero ni por cerca, de igual forma si lo tuvieramos estariamos peor que lo que esta ahora venezuela campañas de miedo de la derecha, pero el pueblo poco a poco se informa se clarifica, no los dejemos dar carreta . como hacer un cambio de verdad en este pais? sin delincuencia sin politicos podridos ya sean de izq. o der. lamento mucho no ver a mi pais, en prosperidad en paz.



Marvin Heredia
08/09/2017 03:32:18 PM




cierto, mala comparacion, pero, una cosa semejante hay, pero no solo con Venezuela; lastimosamente tambien es un mal, la impunidad, defalco y sordera por los altos rangos del gobierno que gozan de grandes salarios que se puponen devengan por la labor en pro del ciudadano atormentado, el cual actulmaneter parece ser visto solo cuando se requiere extorcion y arancel por las pandillas y por el mismo gobierno y si no tiene nexos con algun fulanito, que se salve como pueda.



Roberto Molina
08/09/2017 10:44:46 AM



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Douglas Garcia: la labor de la UCA (también debe ser la de otros centros de estudio) es la formación profesional y la generación de una conciencia social. Que los formados apliquen dicha conciencia social ya queda en manos de ellos. También sería muy simplista querer responsabilizar a un intelectual (o grupo de intelectuales) de no hacer nada por el país. La Clase Política no es sinónimo de intelectuales. El Dr. Hirezi fue Ministro de Economía y renunció por no ser escuchado. A la mayor parte de la población, tampoco le importa tener un candidato intelectual. Les interesa más cómo se visten los candidatos. En mi opinión el verdadero problema es la "Partidocracia", que no le permite a personas como usted, lograr los cambios en el rumbo del país. Si la población no votará por partidos y mejor lo hiciera por candidatos evaluando capacidades (en gestión, finanzas públicas, admon. pública, racionalidad en el uso de recursos,etc.) es posible que tuviésemos una clase...



Douglas Garcia
07/09/2017 05:45:32 PM



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No comprendo cuando la UCA y con gente tan intelectual no abono en hacer propuesta que mejoren una vision de país, todo mundo tiene que derecho a tener su preferencia política, pero de ser intelectuales que basan sus palabras en la teoría y no en la practica es como ver el valor de cero de arriba a bajo o de derecha a izquierda si se supone que el FMLN seria el cambio no lo veo, lo digo con propiedad he intentado abrirme paso de forma independiente pero el sistema actual es tan burocratico y destinado a favorecer solo a un grupo, considero si la UCA y Rodolfo Cardenal se expresa de esta forma digo que hace la UCA para que generación intelectual podamos tomar decisiones basadas en el compromiso de cambiar el rumbo de país a que los ciudadanos se nos escuche se nos tome en cuenta a la clase media que todo mundo nos asfixia pregunto que abono Cardenal y la UCA con estos conmentarios teoría ser un teorico es fácil hacer cambios reales en el país es la practica




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